MARCA NACIONAL

Es la solicitud del registro de la marca que se realiza directamente en el país en el que se pretende protegerla. La presentación de la solicitud se realiza ante la Oficina Nacional correspondiente.

Por lo general, cada país tiene un registro exclusivo de marca y una legislación propia. No obstante, existen regiones en las que la protección tiene unas características particulares como son:

 

La Comunidad Andina (CAN) está constituida por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, además de los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración (SAI). Entre otras materias se regula la protección de marcas. Si bien no existe un registro común para los cuatro países integrantes de la Comunidad, ante una nueva solicitud de marca, cualquier persona interesada que ostente legítimo interés podrá presentar oposición debidamente fundamentada destinada a impedir el registro de la marca. La oposición también podrá ser presentada tanto por el titular de una marca idéntica o similar para productos o servicios susceptibles de inducir a error a los consumidores, como por quien primero solicitó el registro de esa marca en cualquiera de los países miembros.

 

 

 

Asociación Regional Africana de la Propiedad Industrial: El registro de una marca a través de este tratado ofrece protección simultáneamente en los siguientes países miembros del Protocolo de Banjul relativo a las marcas: Botswana, Lesoto, Liberia, Malawi, Namibia, Swazilandia, República Unida de Tanzania, Santo Tomé y Principe, Uganda y Zimbabwe. La tramitación de una marca en la ARIPO supone la unificación de la tramitación desde la solicitud hasta la concesión en un único idioma. 

 

 

 

 

Organización Africana de la Propiedad Intelectual: Tiene competencias en los países africanos de habla francesa: Benin, Burkina Faso, Camerún, República Centroafricana, Chad, Congo, Guinea Ecuatorial, Gabón, Guinea, Guinea Bissau, Costa de Marfil, Malí, Mauritania, Níger, Senegal y Togo. LA OAPI, con sede en Yaoundé (Camerún), centraliza todos los trámites para la protección de la propiedad industrial: un único registro es válido para todos los países miembros.