PROTECCIÓN Y GESTIÓN DEL KNOW-HOW

De manera general, puede considerarse secreto comercial toda información comercial confidencial que confiera a una empresa una ventaja competitiva. Los secretos comerciales abarcan los secretos industriales o de fabricación y los secretos comerciales. La utilización no autorizada de dicha información por personas distintas del titular se considera práctica desleal y violación del secreto comercial.

Es un derecho de propiedad intelectual que recae sobre toda aquella información, sea del orden que sea, cuyo valor permite al empresario un aprovechamiento práctico y en consecuencia una mejor explotación de su concreta actividad o industria.

La materia objeto de los secretos comerciales  incluye métodos de venta y de distribución, perfiles del consumidor tipo, estrategias de publicidad, listas de proveedores y clientes, y procesos de fabricación.

 

La protección del secreto comercial es, por lo general, limitada en la mayoría de los países, ya que las condiciones y el alcance de su protección puede variar significativamente de país en país.

Es un hecho que buena parte de los resultados de I+D no están cubiertos por la protección mediante patente o derechos de autor porque no cumplen los requisitos para ello, pero constituyen sin embargo un know how técnico que ha llevado a las empresas mucho tiempo y dinero generar. De ahí la necesidad que las legislaciones reconozcan la posibilidad de proteger mediante secreto este tipo de conocimiento útil.

Proteger los secretos industriales y comerciales sin duda responde a una buena razón: reforzar la competitividad de las empresas.