La uva chilena no sólo hace noticia por ser la materia prima de vinos altamente valorados en el mercado internacional. Desde hace poco comienza a hacerse cada vez más cotizada, esta vez, a partir de las propiedades que entrega su residuo una vez que estas son procesadas

 

Así lo demostró el profesor de Ingeniería y Gestión de la Construcción de la UC, Guillermo Thenoux, y su equipo investigador, quienes a partir del uso de residuos de la cepa Cabernet Sauvignon, lograron disminuir las grietas por envejecimiento, propios de los caminos y carreteras de asfalto. Una excelente noticia y prueba del ingenio chileno, si se toma en cuenta que a pesar que el asfalto tiene mejores cualidades que el hormigón para este tipo de construcciones, el paso del tiempo, uso y la naturaleza lo vuelven más frágil y propenso a agrietarse.

Según consigna el investigador, las noticias son bastante buenas luego que “los resultados demostraron que las muestras de pavimentos con un 10% de adición de antioxidante de orujo de uva, redujeron el factor de fatiga en un 14%.  Además, mejoraron su comportamiento frente al agrietamiento que experimentan a baja temperatura”