Actualmente se presenta un área de oportunidad relacionada a los trabajadores que se han desempeñado en las industrias de manufactura que fabrican mercancías para Estados Unidos o colaboran para empresas de origen norteamericano​

Por políticas del nuevo gobierno estadounidense, se estaría asumiendo el potencial  cierre a plazas laborales de los trabajadores mexicanos.


Según datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores en su reporte “Los mexicanos en Estados Unidos: la importancia de sus contribuciones” con datos de 2007-2011, los empleos creados por inmigrantes de primera y segunda generación generan hasta 10 millones de empleos, quienes incluyendo hasta la tercera generación, contribuyen en un 8% al PIB de Estados Unidos.

 

El análisis de experiencias como la de Corea del Sur, que desde hace más de 50 años 1_/ se abrió a la transferencia de tecnología hacia su pais, es un claro ejemplo de una excelente detección de oportunidades. El paralelismo que se aprecia actualmente y cómo puede aprovechar México esa experiencia, es lo que a continuación se pretende esclarecer.
La amenaza potencial acerca del retiro de los trabajadores mexicanos de fuentes de trabajo norteamericanas, puede convertirse en el aprovechamiento de una oportunidad. Los trabajadores pueden aprovechar su experiencia y conocimientos sobre tecnología transferida a nuestro país, para implementar innovaciones, mejoras o bien seguir modelos de libre uso para incentivar la industria nacional. El Gobierno podría procurar implementar y asegurar un proceso de largo plazo, en donde se propicie e incentive la generación de nuevas empresas industriales, procurando igualmente una operación en etapas:

  • Subsidiarlas hasta una etapa de madurez
  • Liberar su operación del subsidio para que muestre su efectividad
  • Introducir incentivos a la producción, exportación u otros, para empresas estables.

Los empleados de las empresas exportadoras pueden igualmente comenzar a realizar mejoras o nuevos desarrollos vinculados a las empresas mentoras, de manera tal, que puedan seguir vinculados a ellos aportando beneficios a su industria y tal vez con un nuevo giro industrial de beneficio y proveeduría nacional, con suministro de productos sustitutos al mercado mexicano.


Debe considerarse que la adaptación a nuestro país siempre debe considerar a la idiosincrasia propia del mismo, ya que es bien conocido que en Corea se sustentó con aspectos de psicología social, como son el sentimiento del nacionalismo de la posguerra y en una cultura cooperativa más que competitiva. No es viable la adopción directa de sistemas de vinculación y transferencia de conocimiento y tecnología extranjeros, sin un análisis detallado de los entornos económico, político, social, financiero, comercial, histórico y cultural del país que los adopta, en este caso México.


Para el caso mexicano, se infiere que el papel natural del concientizador, puede ser tomado por el Gobierno, fomentando los valores mencionados. Este fenómeno de hecho, está surgiendo dada la situación actual frente al nuevo Gobierno estadounidense. Es así, que entonces se sostiene, que México se encuentra en un momento de oportunidad, que si se canaliza adecuadamente, puede incidir en grandes beneficios económicos, sociales y culturales.

Conclusiones acerca de las medidas que pudieran ser emuladas del modelo coreano en México:                                                                                        

  1. El fomento a la educación superior, la cual ayudará al conocimiento y asimilación de las tecnologías que pudieran estarse empleando para la manufactura durante la transferencia de tecnología.
  2. El refuerzo a la I+D+i como consecuencia, facilitando las mejoras a la tecnología que le den valor agregado a sus licenciantes y ayude a la creación de soluciones que puedan ser empleadas en el país.
  3. El enfoque a la exportación, que integre a la vez la práctica de transferir la tecnología que sea desarrollada en el país.
  4. La sustitución de importaciones de tecnología con desarrollos propios.
  5. La desvinculación de tecnologías extranjeras una vez logrando un desarrollo interno autosustentable y diferencial de las mismas.
  6. La vigilancia del desarrollo tecnológico de los líderes internacionales para mantener un nivel competitivo y buen conocimiento de las tendencias.
  7. El empleo de fondeos nacionales e internacionales basados en grado de madurez tecnológico, industrial y empresarial.
  8. La revisión, mejora y adaptación de políticas de I+D+i en colaboración con todos los actores involucrados: Academia - Centros de I+D+i- Gobierno – Industria - Sector empresarial.
  9. La centralización de desarrollo en áreas tecnológicas específicas, siguiendo la vocación predominante en el país. En Corea se formaron consorcios de I+D financiados por el Gobierno.
  10. El manejo gubernamental de las tasas de cambio, de los aranceles a importaciones y de las políticas fiscales.
  11. La transformación de la tecnología de invenciones protegidas hacia productos, mediante la intermediación con diferentes actores y mecanismos integrados, en unidades de transferencia de tecnología.                                                          

1_/ Fuente: CUEVAS ESCOBAR, John Jairo, El desarrollo industrial en Corea del Sur (1960-2010). Elementos explicativos y de politica. Un contrapunto a la experiencia colombiana. (Trabajo Final presentado como requisito para optar al título de Magister en Ciencias Económicas). Junio 2012, Colombia