“Avanzamos en un terreno nuevo para nosotros y en Clarke, Modet & Cº encontramos especialistas que siempre nos brindaron el apoyo y asesoramiento que necesitábamos”

Líder histórico de la agroindustria argentina, Molinos Agro se ha convertido en uno de los principales procesadores de poroto de soja con una capacidad de molienda de 6 millones de toneladas anuales. En los últimos años ha invertido para aumentar su productividad e instrumentar mejoras e innovaciones tecnológicas que han fortalecido y consolidado su posición en el sector. En 2012, de la mano de Clarke, Modet & Cº, obtuvo la primera patente de su centenaria historia. 


- ¿Cuál era el tema de propiedad industrial que necesitaban resolver y por qué recurrieron a Clarke, Modet & Cº?

A través de nuestro programa Open Innovation nos llegó una iniciativa de un laboratorio local que había desarrollado un producto para combatir la salmonella, una bacteria que genera problemas serios en la cadena de alimentación animal. Como Molinos produce harinas proteicas de soja que van destinadas precisamente a ese mercado y se había encontrado con algunas dificultades de ese tipo, esta tecnología se presentaba como una posible solución.

El desarrollo se encontraba a escala de laboratorio y tenía ya un registro que databa de hacía algo más de un año. Entonces iniciamos un plan para evaluar el producto y simultáneamente empezamos a revisar el tema patentes. Pero internamente no contábamos con un soporte con experiencia para gestionar un caso como este, por eso nos contactamos con Clarke, Modet & Cº, que eran quienes habían tramitado el registro anterior. Así comenzamos a ver cuáles eran las implicancias de una eventual transferencia a Molinos y una posterior gestión de la patente.

Y avanzamos en ese sentido: hicimos las pruebas de laboratorio, luego a escala piloto y más tarde a escala semiindustrial. Cuando vimos que funcionaba, hicimos un contrato sujeto a que el producto diera todos los resultados esperados y que incluía, por supuesto, la transferencia de la propiedad del registro existente a Molinos. Instalamos nuestra planta de fermentación e hicimos una inversión para poder producirlo ya a escala industrial, llevamos a cabo las pruebas y funcionó muy bien. Empezamos a utilizarlo a partir de 2012 y poco tiempo después salió la patente.

El asesoramiento de Clarke, Modet & Cº fue muy importante en todo el proceso. Es una empresa que conoce el tema y que a medida que se fueron presentando distintas dificultades, preguntas, dudas, sobre cómo avanzar siempre nos brindó un acompañamiento muy cercano, respuestas precisas y la evaluación técnica de distintos escenarios, aspectos que por nuestra propia especialidad no teníamos desarrollados.


- ¿Con qué dificultades se encontraron y cómo las resolvieron?

Las dificultades fueron las propias de un proceso complejo como este. Más que dificultades diría que fuimos avanzando en un terreno que era nuevo para nosotros y en el que contar con

Clarke, Modet & Cº nos ayudó, porque encontramos especialistas que siempre nos brindaron el apoyo y asesoramiento que necesitábamos.
 

- ¿Cuáles fueron los resultados obtenidos?

En cuanto a resultados, se obtuvo la patente, la primera de Molinos en sus 115 años de vida. Internamente fue un acontecimiento importante. Y eso nos dio pie para seguir trabajando en otros desarrollos: en todo ese periodo incorporamos un biotecnólogo con mucha experiencia, evolucionamos el producto e hicimos un nuevo registro en Europa, donde - también con Clarke, Modet & Cº - presentamos una PCT. En este momento estamos ya en la fase nacional en varios países y se siguen las gestiones correspondientes.

Ahora avanzamos hacia otros desarrollos. Tenemos algunos proyectos para la generación de ciertos productos biotecnológicos, en los que el equipo de Clarke, Modet & Cº nos asesora permanentemente, en especial respecto a las implicancias de la protección de la propiedad intelectual y a las dificultades que pueden aparecer en ese tema - tan polémico y preciso - que es el grado de coincidencia que pueden tener patentes existentes con lo que uno pretende registrar. En ese sentido también hemos tenido un apoyo muy sólido para no cometer errores.