No todos tienen ideas geniales y cuando las tienen, no se atreven a materializarlas y convertirlas en soluciones o productos al alcance de todos. Pero quienes sí lo hacen, deben seguir una serie de directrices para poder disfrutar de los derechos exclusivos que su invención podría aportarle, porque además del reconocimiento público, nunca viene mal un incentivo económico, y menos después de tanto trabajo. Aquí vamos a explicar cómo patentar lo que alguna vez fue una idea de un producto o un proceso, y de qué manera podemos ayudarte a lograrlo. Pero antes, vamos a profundizar en el valor que tiene una patente y por qué es tan importante hacer uso de ella.

¿Qué es una patente?

Para la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), una patente es “un derecho exclusivo concedido a una invención, es decir, un producto o procedimiento que aporta, en general, una nueva manera de hacer algo o una nueva solución técnica a un problema”. Sin embargo, no toda invención puede acceder a una patente. Para poder solicitarla, se requiere que la idea o invento cumpla con ciertas características:

  • Debe tener un uso práctico - no, el taladro que viste en internet reutilizado como utensilio para comer mazorcas no es práctico.
  • Debe ser novedoso - el microondas se patentó en 1946, así que ni siquiera lo intentes.
  • Debe presentar un elemento de inventiva que no sea posible deducir por una persona con conocimientos técnicos regulares - si se le pudo ocurrir a cualquiera, y cualquiera puede ejecutar la idea igual que tú, lo sentimos mucho.

Además, dependiendo del país y su regulación en esta materia, ciertos descubrimientos no pueden ser patentados, como las teorías científicas o los tratamientos médicos.

¿Para qué sirve una patente?

  • Para decidir quiénes van a tener acceso a tu invento. O quién no.
  • Para dar permiso a terceros a hacer uso de tu invento según un acuerdo previo.
  • Para vender tus derechos sobre la invención a un tercero.

¿Cómo solicito una patente?(sin morir en el intento)

En Venezuela, el organismo encargado de conceder las patentes es el Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI). Los pasos para obtenerla son:

  • Presentar la solicitud de Patente de Invención, Modelo de Utilidad o Diseño Industrial.
  • En los siguientes 30 días, el SAPI se encargará de revisar los requisitos introducidos. En caso de no cumplirlos, la solicitud será devuelta.
  • Si es devuelta, el solicitante tiene dos meses (con dos meses más de prórroga) para introducir los cambios requeridos.
  • Cuando los requisitos son aceptados el SAPI ordenará la publicación  para efecto de oposiciones de terceros que consideren que dicha patente  puede contener elementos que violen derechos previos. Esto ocurre unos 6 meses después de la solicitud.
  • Cuando la solicitud es publicada y alguien más quiere adjudicarse tu idea o invento, tiene un lapso prorrogable de 30 a 60 días para introducir su reclamo, y el SAPI te notificará de la situación para que tú hagas uso de tu derecho a la defensa.
  • Si el SAPI determina que la solicitud cumple con todos los requisitos, la patente será aprobada y publicada. Esto incluye el otorgamiento de un número de registro y de la emisión del título.

Como verás, los trámites para solicitar una patente en Venezuela son bastante claros, pero también pueden tomar algo de tiempo (contando con que todo sea aprobado en los tiempos contemplados y con que nadie reclame tu patente. Si esto ocurre, añádele más días a tu calendario).

Si crees que tienes una invención que podría ser patentada o si tienes dudas con respecto a alguno de los pasos en los trámites correspondientes, en Clarke, Modet & Co. Venezuela podemos asesorarte para hacerte más fácil el camino al éxito. Y si crees que aún no tienes una idea novedosa, solo piensa en todas las soluciones que requiere el mundo actual. Seguro tendrás un aporte valioso que hacer para convertirlo en un lugar mejor, al mismo tiempo que te conviertes en todo un emprendedor. No suena mal, ¿verdad?