Fuente: GACETA MÉDICA .COM

http://www.gacetamedica.com/opinion/tribunas/la-necesidad-de-volver-a-cerrar-el-circulo-XA516819

 

En los años de bonanza económica se han dedicado muchos recursos públicos a la investigación en el ámbito de la salud con el único requisito de generar conocimiento y de que dicho conocimiento se materializara en forma de publicaciones, más o menos prestigiosas, que aseguraban a los médicos e investigadores poder seguir optando a financiación. De forma mayoritaria, dicho conocimiento era, en cierta manera, “regalado” a la comunidad científica y médica con el fin de “seguir avanzando”. Es decir, las publicaciones científicas eran la herramienta para cerrar el círculo de la financiación, para seguir optando a proyectos y fondos públicos, pero muchas de las innovaciones generadas en los hospitales y en los centros de investigación relacionadas con los mismos tenían numerosas dificultades para traducirse en productos y servicios con un impacto directo sobre los pacientes.

Sin embargo, la crisis económica ha hecho necesario replantear este modelo de financiación por dos grandes motivos: el recorte de fondos públicos, que ha provocado que las publicaciones en revistas prestigiosas hayan dejado de cerrar el círculo y de asegurar la continuidad de la financiación; y la creciente necesidad de incrementar el impacto positivo sobre la sociedad de la investigación llevada a cabo en los hospitales y en sus centros de investigación.

Evidentemente no existe una solución absoluta a todo lo anterior, sin embargo, en los últimos años se está demostrando que una solución eficaz consiste en acercar el mundo empresarial a los hospitales y a los centros de investigación de los mismos. Con ello, las empresas se nutren de innovaciones generadas de primera mano en el entorno hospitalario que, a su vez, nutren de financiación dicho entorno para que prosigan las diferentes líneas de investigación y se generen nuevas y aseguran que el fruto de la investigación y la innovación llevada a cabo en los hospitales se traduzca en productos y servicios nuevos mejores para los pacientes.

En este punto es donde las patentes juegan y deben jugar un papel fundamental dado que son uno de los instrumentos que permiten que el nuevo paradigma pueda funcionar. Las patentes son un nexo de unión fundamental entre el mundo hospitalario y el empresarial por diversas razones. Para las empresas sirven, en cierta manera, como garantía para asegurar que podrán obtener un rendimiento de sus inversiones a través del monopolio que otorgan, a la vez que, si la patente ya ha sido examinada por alguna de las oficinas conocidas como “fuertes” (Oficina Europea de Patentes, Estados Unidos o Japón), tener ciertas garantías del aspecto innovador de la invención. Por otro lado, desde el punto de vista de los hospitales, las patentes representan la materialización de las innovaciones generadas en los hospitales facilitando la valorización de las mismas y la transferencia del conocimiento.

Por tanto, las patentes, en mi opinión, son una herramienta clave para volver a cerrar el círculo de la financiación de la investigación en los hospitales y en sus centros de investigación. En consecuencia, si se potencia su conocimiento y desarrollo de forma adecuada, dándoles un rol importante en la investigación sanitaria, están llamadas a jugar un papel muy importante tanto en el cambio de paradigma que se está dando en el mundo hospitalario como en la transformación de la economía en una economía del conocimiento.