Conversando con Francisca Sinn, experta en Empresas Familiares

Francisca Sinn:

“El 90% de las empresas en el mundo son familiares”

Con el caso del grupo Santander y la familia Botin partió la amena exposición de la abogada –y doctora en Ingeniería- Francisca Sinn, quien es directora del Centro de Empresas Familiares y del Proyecto Step Chile, de la Universidad Adolfo Ibáñez, con una vasta experiencia en la estrategia que este tipo de compañías debe enfrentar para adecuar sus gobiernos corporativos y exigencias de los tiempos. 
 

Junto con definir las características propias de una empresa familiar -como el espíritu emprendedor que la sustenta- habló del concepto del “familiness”, con sus atributos de capitales humano, social, paciente y de sobrevivencia. Destacó, así, que “las empresas familiares están más dispuestas a hacer inversiones de largo plazo”.
 

Y al abordar el momento actual, donde la economía centra sus esperanzas en las economías emergentes, aseguró que hoy el “El 90% de las empresas en el mundo son familiares”, mientras que en “en Chile representan el 75% de las compañías”.
 

En cuanto a los pronósticos, la especialista aseguró que el año 2025 el 40% de las grandes empresas globales serán familiares, mientras que en 2010 solo lo era un 15%.
 

Sin embargo, con algunos ejemplos de situaciones concretas, explicó que hoy este tipo de empresas tienen grandes desafíos para mejorar su gestión. “Hay que considerar que menos de 1/3 de estas empresas sobrevive a la primera generación… Y apenas  un 3% logra sobrepasar la cuarta generación”. Para lograrlo, destacó que lo importante no es la empresa en sí, que se puede vender y cambiar de propiedad, sino que  mantener el espíritu de “familia empresaria”. En este sentido, se abordó la importancia de contar con “objetivos compartidos”. Y destacó que “los procesos de transformación personales son muy motivantes en este trabajo”.
 

Al final del encuentro, Carolina del Río, directora general de Clarke, Modet & Cº Chile, destacó la importancia de contagiar a todo el equipo humano de una empresa, más allá de los lazos familiares, a que “esos objetivos compartidos logren interpretar los sueños de todos. Una empresa familiar que logré profesionalizarse. Pero todo ese proceso debería ser extrapolable a cualquier empresa, donde todos deberían trabajar para construir ese amor para construir y mejorar la productividad de una compañía, aunque no seas tuya”.
 

“Al final, la tarea de un líder es hacer que quienes trabajan allí quieren lo que hacen”, finalizó Francisca Sinn. “Un buen líder es el que logra captar en el ADN del otro con lo que la compañía quiere”.