La estrecha relación que existe entre el emprendimiento y la Propiedad Industrial, así como también la necesidad de proteger los intangibles para rentabilizar la innovación; la perseverancia y el trabajo en terreno como bases del emprendimiento, y los factores que inciden a la hora de conseguir recursos con los fondos de inversión, son parte de las temáticas que se abordaron en el Webinar, “Claves del éxito de empresas de base científica tecnológica”, al que fue invitada Carolina del Río, Directora General de Clarke, Modet & C° Chile y en el que participaron una serie de emprendedores de Chile y el extranjero. 

 

El espacio liderado por Innittia y moderado por su fundadora, Fernanda Vicente, también contó con la participación del joven emprendedor Hans Pieringer, hoy CEO de Phage Technologies, y Pablo Fernández, Gerente de Fondo Alerce VC., y que buscó descifrar los factores relevantes que hacen que un emprendimientos de base científica sea o no exitoso, desde su financiamiento, desafíos operativos, modelos de negocios, composición de equipos y estrategias para dar a conocer la empresa a la opinión pública y relación con sus stakeholders

 

Durante el encuentro virtual, Carolina del Río expuso el exitoso emprendimiento del científico, empresario e innovador chileno Fernando Fischmann con su proyecto de lagunas cristalinas, como una forma de entender el valor que tiene la Propiedad Industrial a la hora de transformar una idea en negocio, convirtiendo un activo intangible en algo comercializable.  

 

En este sentido, Carolina del Río explicó que entendiendo que “la Propiedad Industrial es un derecho de propiedad y una  herramienta que hace que esa propiedad sea intransable, es importante poder definir la mejor estragia para darle valor a ese intangible, y lograr que esa innovación pueda generar un retorno económico. En esa definición, el emprendedor no sólo necesita identificar el tipo de activo, sino que también el estado del arte y el resultado que tiene quiere obtener para definir el tipo de protección y alcance que se tramitará”  Asimismo puntualizó que en la medida que el emprendedor no tiene una protección adecuada, está perdiendo su talento. Un valor que en este caso Fischmann desarrolló de manera exitosa, no solo por su estrategia de protección, sino de venta logrando cambiar su modelo de negocio, ya que no salió a vender su innovación sino que más bien convenció a sus clientes el valor agregado que le entregaban ellos a sus compradores si integraban en él su innovación, haciéndolos más competitivos.

 

Al comenzar su intervención, Pablo Fernández, Gerente de Fondo Alerce VC., quiso destacar la evolución y cambio radical que ha tenido el emprendimiento en Chile en la última década, lo que se evidencia en la búsqueda de programas y distintas iniciativas tanto a nivel de universidades, institutos y otros organismos. A su juicio esto obedece a que “se ha generado una política pública robusta de la mano de instituciones, y hoy es otro el nivel de emprendimientos que se puede ver, con personas que están haciendo tecnología de punta con patentes de clase mundial, lo que permite que existan fondos enfocados en tecnología. Desde las universidades se ha entendido que la publicación de papers no es el único camino y que hay muchas otras oportunidades: Start-Up Chile va en su XV versión, hay incubadoras, espacio de co-Work, diversas instancias que han permitido que poco a poco se esté generando un cambio cultural a nivel país”

 

Asimismo, Fernandez explicó que en Chile aún no se consolida la industria de Capital de Riesgo, de fondos de inversión, no solo en materia de fondos, sino de  proveer un servicio de apoyo a los emprendedores. “Se necesitan fondos de inversión de capital de riesgo que entren en etapas tempranas tecnológicas, que corran riesgos tecnológicos y no solamente comercial. Existen muchos emprendedores con tremendas ideas que aun no cuentan con soporte para convertirlas en negocio”, problemática a lo que están apostando ellos como fondo de inversión.

 

Si bien el estado apoya a emprendedores, este apoyo es para su inicio y no alcanza para la asesoría o acompañamiento del proceso, donde entre directamente el inversionista privado, a través de un apoyo más estratégico dentro del proceso.

 

Desde la perspectiva del emprendedor, Hans Pieringer, fundador y Gerente General de Phage Technologies, StartUp dedicada al desarrollo de productos para el control microbiológico para la industria de los alimentos, explicó las principales dificultades que tuvo para desarrollar su negocio y la importancia de los aprendizajes en ese proceso. “Una idea de negocio ocurre cuando alguien está dispuesto a pagar por una solución y cuando eso ocurre es porque se tiene un problema real, a veces la solución tecnológica es súper novedosa, pero no está dirigida a quien realmente la necesita. Cuando nosotros comenzamos con nuestra idea salimos en los diarios, y estábamos súper contentos pero nos dimos cuenta que nuestro producto no se utilizaba donde habíamos apuntado, en la práctica nadie pagaba por nuestra solución. Claramente no habíamos entendido el valor de mercado, entonces salimos a buscar a la calle a entender en qué nos estábamos equivocando. Nosotros habíamos trabajado toda nuestra idea desde el laboratorio”.

 

El aprendizaje, dio frutos y su innovación tuvo una importante evolución, desde la que nació Milkeeper, aditivo alimenticio que previene las diarreas infecciosas en los terneros,  se abre camino hacia la internacionalización al menos en 5 mercados. En una última reflexión sobre cómo se puede emprender con un bajo capital, siendo joven y sin mayor experiencia, Pieringer compartió con los asistentes virtuales la necesidad de “pasarlo bien, mantener la humildad y salir a la calle, alejándose de la zona de confort, ya que es la forma de tener un contacto con la realidad y poder discernir sobre lo que es importante de investigar y lo que no.