Difícil tema de comprensión, de estudio, de análisis y sobre todo de protección, pues rompe con los límites territoriales del mundo y casi del tiempo, al existir accesos inmediatos a información o servicios a través de la nube desde distintos puntos del planeta y cuya información, curiosamente no está en las nubes, más bien en un territorio desconocido y probablemente ajeno a cualquiera de aquellos en donde se estaban utilizando.

Sin embargo, no se protege el Cloud Computing, realmente, lo que protegemos es la información, aquellos datos de distintas índoles (personales, financieros, sensibles, etc.) y los derechos que cada uno de esos datos conllevan.

Es decir, el Cloud Computing, debe tener como base: la seguridad y privacidad tanto de los usuarios, como de la información o contenidos que se traten y/o almacenen a través de estos servicios en la nube.

Aunque pareciera algo extraño o novedoso todo esto, no lo ha sido desde hace más de 10 años, en donde muchos de nosotros ya contábamos con cuentas de correo electrónico o hemos visto videos en Youtube, visto películas enteras en Netflix, usamos Twitter, Facebook, compramos y descargamos música o libros de Itunes o la recién reforma fiscal en donde hacemos facturación electrónica.

Ahora bien, la parte de la protección, como ya se ha dicho antes, recae y atiende a la información que se almacena y que se trata, no sólo por el usuario, sino por el mismo proveedor del servicio.

Asombrosas o preocupantes, son los cruces de información que hacen los servicios de cómputo en la nube, como por ejemplo, Netflix o Amazon quienes de acuerdo a tus anteriores preferencias, compras o vistas, hacen recomendaciones de nuevos productos o servicios y que sobra decir, que lo hacen muy bien.

Las redes sociales, también forman parte de este Cloud Computing, ya que almacenan, transmiten y prestan servicios, desde juegos, anuncios, conexiones, etc. Sin embargo, vuelve a la importancia el tema de la protección de Datos Personales, pues muchas veces las licencias de uso de estas redes sociales, incluyen cláusulas como las de autorización expresa para compartir datos para efectos publicitarios. No sobra mencionar la cesión de derechos o licenciamientos sobre la información y en particular Derechos de Autor de nuestras fotografías, las cuales además, se presumen del usuario.

La pregunta que los usuarios deben hacerse antes de subir información es: ¿qué y cómo transmito, almaceno o uso información a través de la nube?