El sistema de registro de marcas en México ha sufrido cambios importantes últimamente con el fin de ajustarlo y armonizarlo con las tendencias o prácticas internacionales.

Tras la entrada en vigor del Protocolo de Madrid en México, era necesario implementar un sistema de oposición que fortaleciera el sistema de registro y que fomentara la competitividad, así como el dinamismo y cultura de la protección de los derechos de Propiedad Intelectual en nuestro país, sin afectar en gran medida la privilegiada duración del trámite de registro contemplada en nuestra ley.

El 14 de diciembre de 2015, el Senado aprobó por unanimidad el proyecto de reformas a la Ley de la Propiedad Industrial (LPI), dentro de las cuales se encuentra dicho sistema de oposición y cuya implementación se espera en el primer semestre del 2016.

Consideramos que el sistema de oposición permitirá una mayor interacción entre los solicitantes, oponentes y los examinadores lo cual permitirá conseguir decisiones más certeras por parte de la Autoridad toda vez que los examinadores tendrán acceso a información útil o relevante que podría abrirles el panorama al momento de realizar el examen de fondo correspondiente.

Aunado, el sistema incrementará la certidumbre jurídica ya que habrá una mayor participación activa por parte de terceros que expongan las razones de irregistrabilidad de ciertas marcas y las cuales serán estudiadas por los examinadores (aunque no sean vinculantes) ayudando a reducir el número de determinaciones incorrectas y, en consecuencia, el número de acciones de nulidad con base en registros otorgados por error o inadvertencia del Instituto.

Finalmente, no se puede soslayar el hecho de que la implementación del sistema de oposición afectará la duración del trámite. No obstante, dicho impacto en la duración es mínimo, lo cual permitirá que el sistema de registro de marca en México continúe siendo un sistema ágil pero mucho más eficaz.

En resumen, el sistema de oposición fortalecerá el procedimiento de registro en México, creará un ambiente mucho más interactivo y permitirá la emisión de decisiones más justas en beneficio, tanto de los titulares de marcas como de los consumidores.