Muchas veces pensamos que para España el día mundial de la Propiedad Industrial a Intelectual es una celebración ajena.

A menudo sólo publicitamos el hecho de encontrarnos a la cola de los rankings de solicitud de patentes, pero si bien las patentes se han considerado históricamente como un buen indicador de la innovación, también otras figuras de propiedad industrial e intelectual pueden reflejar este hecho, recogiendo además otros tipos de innovaciones no puramente tecnológica, en servicios, en la forma de presentar los productos...


Es por ello que sí podemos afirmar que, como 14ª economía del mundo en PIB, España además de una potencia económica también lo es en el campo de la Propiedad Industrial e Intelectual. Al analizar los datos sobre estas figuras pero centrándonos en las solicitadas en el extranjero - un dato asociado a las exportaciones del país en productos y servicios de valor añadido- y teniendo en cuenta las particularidades de las figuras regionales que cubren varios países, España ocupa (*):


• el puesto 6º en solicitudes de marcas en el mundo
• el puesto 9º en solicitud de diseños en el mundo
• el 10º en variedades vegetales en el mundo

Si bien es cierto que las luces de alarma saltan cuando vemos que, al comparar estos datos con los publicados en 2012, España ha perdido dos posiciones en el ranking de diseños y ha desaparecido de top 20 en el de patentes.

(*) (Datos publicados en noviembre de 2015 por la OMPI- Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. Utilizando el criterio de “Application count abroad (equivalent)” donde los residentes cuando solicitan figuras regionales como la Marca Comunitaria se tiene en cuenta que abordan otros países además del nacional.)