Para ver la importancia de los nombres de dominio, es importante entender qué son estos técnicamente y que derechos confieren a sus titulares.

Un nombre de dominio es una cadena de caracteres alfanuméricos mediante la cual se traduce una dirección IP. Técnicamente los dominios identifican los equipos conectados en la Red, resolviendo las direcciones IP, permitiendo su localización de una manera fácil y haciendo amigable el uso de Internet.

El registro del nombre de dominio confiere al titular el derecho de uso exclusivo sobre el mismo como dirección IP o forma de Identificación.

Aun cuando los encargados de registrar los nombres de dominio son los registradores de Internet acreditados, el ente encargado de administrar los nombres de dominio es la Corporación de Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN). Es ante la ICANN donde un propietario de nombre de dominio puede hacer valer sus derechos en caso de que estén siendo vulnerados. Esto se hace a través de la Política Uniforme de Solución de Controversias (UDRP).

El comercio electrónico ha crecido exponencialmente y sobrepasa por completo las cifras de utilidades del comercio físico. Esto se da gracias a que “en línea” se hace todo más fácil para el consumidor. De esta forma, el fenómeno del comercio electrónico ha dado a los nombres de dominio un concepto más amplio, y les ha creado una función verdaderamente distintiva. Es en ello donde radica precisamente su importancia.

Como sucede con las marcas, mediante los nombres de dominio también se identifican todo tipo de empresas, personas, productos, servicios, etc… Los actores en el comercio electrónico buscan distinguirse de sus competidores, ser reconocidos y atraer más mercado, todo esto se logra a través del posicionamiento de su nombre en Internet.

Sumado a lo anterior, la facilidad con la que se encuentra información en Internet y la cantidad de consumidores que acceden a la misma hace que los actores del comercio electrónico se preocupen por tener su espacio, identidad e información en la Red, y esto se logra a través de los nombres de dominio.

En conclusión, el registro de un nombre de dominio en Internet, asegura a su titular el uso exclusivo del mismo, los mecanismos de protección de sus derechos y la oportunidad de posicionarse o ampliar su mercado al estar disponible a millones de potenciales clientes que pueden tener acceso inmediato a su información.