Entrevistamos a la Dra. Norma Cadoppi, Presidente de la Fundación Foro Estratégico para el Desarrollo Nacional. Entre sus principales proyectos, la institución se encuentra trabajando en la diversificación de la matriz energética argentina, mediante la implementación de energías “abundantes, limpias y económicas”.

1) Hace algunos días se organizó desde el Foro una jornada en el Centro Argentino de Ingenieros que trató sobre la Visión de las Energías Sostenibles al 2030, ¿qué temas se abordaron y cuáles fueron las principales propuestas?

El de las energías sostenibles es uno de los proyectos que emprendimos este año desde el Foro, y que está a cargo de un equipo de trabajo de nueve expertos en la materia. Entre ellos se encuentran autoridades de universidades nacionales, el presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables, directivos de diversas empresas y profesionales, todos muy vinculados al tema en cuestión.

La actividad que se realizó en el Centro Argentino de Ingenieros se dio en el marco de este proyecto. En esta oportunidad convocamos a ciento cincuenta especialistas de todo el país. También participaron dos personalidades extranjeras; una de ellas, una funcionaria de IRENA, la agencia intergubernamental para la promoción de las energías renovables que tiene su sede en los Emiratos Árabes. Nuestro principal interés por comenzar un vínculo con esta organización se debía a que ellos se dedican exclusivamente a las energías limpias, no solo en sus aspectos tecnológicos sino que tienen también el know how para enseñar a utilizarlas.

La apertura del evento estuvo a cargo de tres economistas, entre ellos el Dr. Aldo Ferrer, que formuló la importancia de la inclusión de las energías renovables en la macroeconomía nacional. Llegado el turno de los expositores, la empresa Toyota presentó un nuevo auto con tecnología no contaminante y un modelo de transporte urbano temporario, en el que uno puede alquilar un vehículo en una estación, hacer sus diligencias y dejarlo en otra. La gente de Siemens mostró un edificio inteligente y el funcionamiento de una “smart city”. El consejero de ciencia de la Embajada de los Estados Unidos habló de la política en su país y en especial del área de California, donde por la escasez de agua se han generado distintas tecnologías que permiten su mejor aprovechamiento. Y la empresa argentina INVAP presentó sus desarrollos para el uso de la energía eólica.

Lo interesante fue que se abrió una especie de gran mesa redonda ya que -si bien los invitados eran grandes expertos- muchos de los asistentes en la platea tenían idénticos conocimientos, idéntico perfil de talento, con lo cual se entabló un intercambio muy productivo.
 

2) ¿Cómo continúa este proyecto de cara a 2016?

Nuestro plan para el año 2016 va a tener dos líneas de acción. Una, basada en cómo hacer llegar a la sociedad civil en su conjunto esta idea de que tenemos que transformar el estilo de vida, adaptarnos a las nuevas tecnologías limpias. Porque hay una diferencia entre lo que es el adelanto científico y el empoderamiento por parte de la sociedad. Lo que necesitamos es mostrarle a la sociedad que el conocimiento es un valor estratégico y que de ese valor estratégico depende el desarrollo de nuestro país. Para ello, hemos avanzado en una estrategia que involucrará a los estudiantes universitarios de todo el territorio nacional, como líderes y voceros de este cambio.

El otro eje está orientado a pensar cómo Argentina, que tiene todas estas reales riquezas naturales para generar energías limpias, puede transformarse en un motor regional, que movilice a los países vecinos hacia la implementación de estas políticas. La primera idea concreta en este sentido es organizar una feria que tendría dos caras: por un lado, ser el centro de un encuentro académico, y por otro, un encuentro tecnológico.
 

3) ¿Cuáles son las perspectivas y a qué plazo?

En un país como Argentina, que en su gran extensión tiene todas las energías renovables posibles, estamos en un momento crucial para avanzar en la diversificación de esa matriz -basada desde hace años en energía fósil y gas-, e incorporar ahora un porcentaje importante de energías limpias.

Lo interesante es ver cómo se toma un punto de partida en esta decisión. Hubo una modificación de la ley 26.190 de energías renovables que dice que a partir del 1 de enero de 2016 la matriz energética va a tener que incorporar un 8% de las energías renovables –hoy se estima que está entre el 2 y el 4%. Hay mucho por hacer, pero la obligatoriedad de la ley se presenta como un gran estímulo para estos desarrollos y, aunque es difícil aún establecer plazos, sin dudas facilitará mucho los avances.