Muchos han visto a la universidad pública española a la gran “perdedora” de la Nueva Ley de Patentes, ya que desaparece la exención de tasas que tenían. Ahora bien, ¿Se podría cuantificar cuál es el sobrecoste real que las universidades tendrán que soportar?.

No es un tema baladí, al fin y al cabo desde que el 25 de noviembre de 1981 se solicitara la primera patente nacional por parte de una universidad española, se calcula que le han seguido unas 6900 hasta 2014, siendo hoy en día la universidad española uno de los actores más relevantes en el mundo de las patentes nacionales, representando cerca del 20% de las que se solicitan, de ellas se estima que la universidad pública copa el 98.5% (1), superando en número incluso a las procedentes de multinacionales españolas.

Según nuestros cálculos, las universidades españolas en su conjunto, si mantienen el nivel actual de solicitudes de patentes, tendrán que asumir unos sobrecostes de unos 590.000 Euros anuales, pudiendo suponer un aumento medio cercano al 28,1% del presupuesto que actualmente dedican a su cartera de patentes (2), pero esa asunción será gradual y prevemos que en el 2017 este sobrecoste representará un aumento de un 6.2% en su presupuesto. Por otro lado, si la Nueva Ley se hubiera aplicado con carácter retroactivo el sobrecoste alcanzaría los 345.000 Euros, suponiendo un aumento de un 16,5% en su presupuesto actual.

Según nuestras previsiones, el impacto de la Nueva Ley de patentes en el resto de solicitantes supondrá un sobre coste de un 13% en la suma de todos los costes por tasas a pagar durante la vida de la patente y de un 55% si sólo nos fijamos en la fase de tramitación de la patente hasta su concesión (3).

¿Cómo hemos llegado a estas cifras? Para cuantificar este coste hemos hecho un sencillo experimento:

1.- Para estimar el sobrecoste si se mantiene el nivel actual de solicitudes de patentes, hemos tomado el último dato conocido de patentes presentadas por universidades en 2014 (4).
Para estimar el sobrecoste, si la Nueva Ley se hubiera aplicado con carácter retroactivo, calculamos la cartera potencial viva de las universidades a día de hoy, a través de las patentes españolas solicitadas por estas, pero tomando como representativos sólo los últimos 20 años.

 2.- Aplicamos sobre cada año el coste de la tasa que establece la Nueva Ley y que le correspondería a la patente por su antigüedad.
Obtenemos una estimación de un sobrecoste anual de alrededor de 3.650.000 Euros si se mantiene el nivel actual de solicitudes de patentes y de 1.600.000 Euros (5) si la Nueva Ley se hubiera aplicado con carácter retroactivo. Cifras especialmente preocupantes si tenemos en cuenta que la encuesta Red OTRI 2012 – 2013 recoge que “el importe pagado por las universidades por el portfolio de patentes fue de 2,4 M€ en 2012 y 2,1 M€ en 2013”, este último dato es el que hemos tomado como referencia para calcular los aumentos sobre presupuesto.

Ahora bien, a efectos de calcular el sobrecoste que para las universidades supone la Nueva Ley, hay que tener en cuenta varios datos:

1.- No todas las patentes españolas presentadas por universidades públicas españolas estaban exentas de tasas, sólo eran aquellas presentadas de manera individual por ellas y en caso que lo fueran en cotitularidad cuando todos los cotitulares a su vez eran universidades públicas, estimamos que un 19% de ellas no recogían los requisitos de exención (6).

2.- A las patentes restantes, que sí contaban con excepción, hay que aplicar una bonificación del 50% que establece la disposición adicional décima de la Nueva Ley, con la salvedad de aquellas patentes que demuestren se haya “producido una explotación económica real y efectiva de la patente o del modelo de utilidad” donde la bonificación será del 100%. Calculamos que podría llegar afectar al 20% de las patentes que cada año se solicitan (7). No obstante en el desarrollo reglamentario de la Nueva Ley es cuando veremos la real aplicabilidad de esta excepción.

Al tener en cuenta estas particularidades, la cifra de sobrecoste que dábamos se reduce sensiblemente hasta alcanzar alrededor de 1.180.000 Euros si se mantiene el nivel actual de solicitudes de patentes y de 535.000 Euros si la Nueva Ley se hubiera aplicado con carácter retroactivo.

Ahora bien, la eliminación de la exención de coste y del procedimiento general de la Nueva Ley harán que no todas las patentes se concedan ni que todas se mantengan. Para hacer esta simulación, y en cuanto al ratio de concesión se refiere, a falta de una estimación oficial sobre el ratio de patentes concedidas que traerá la Nueva Ley, hemos hecho una media de las patentes que se conceden en Europa (8), viendo que de manera directa o inducida el 62% de las patentes acaban concediéndose. En cuanto al ratio de mantenimiento medio de las patentes trabajaremos con los datos que obtenemos de la OMPI (9).

Con ello podemos concluir que, si se mantiene el nivel actual de solicitudes de patentes, el sobrecoste estimado por tasas sería de 205.000 Euros anuales en las fases de tramitación de nuevas patentes nacionales y de unos 385.000 en las de mantenimiento. Por otro lado si la Nueva Ley se hubiera aplicado con carácter retroactivo, el sobrecoste estimado por tasas sería de 200.000 Euros anuales en las fases de tramitación de nuevas patentes nacionales y de unos 145.000 en las de mantenimiento.

Evidentemente esto es sólo un experimento, ya que nos basamos en datos históricos y todas las patentes nacionales solicitadas por universidades públicas hasta el 30 de marzo de 2017 se regirán por la antigua ley de patentes, por lo tanto todas las solicitadas hasta esa fecha tendrán una exención total de tasas.

Esto hace que la aparición de el sobrecoste estimado sea gradual, estimando un aumento de 130.000 Euros en el año 2017 lo que representaría un aumento de un 6.2% del presupuesto, hasta el año 2036 donde la inmensa mayoría de patentes con exención habrán acabado su vida legal y donde estimamos un aumento acumulado de sobrecostes de 590.000 Euros, lo que representaría un aumento de un 28.1% del presupuesto.

No debemos olvidar que se producirán indirectamente otros costes relacionados con los pagos de tasas, como los de control y gestión de los vencimientos de las patentes, pero no creemos deben deberían ser muy relevantes.

No obstante, y como hemos indicado en otros artículos (10), debemos volver a recalcar que los costes de adaptación a los cambios propuestos en la Nueva Ley, que para muchas empresas y particulares con diferencia serán los más relevantes, sobre todo al eliminarse el denominado “procedimiento general”, en el caso de la universidades , tendrán un impacto menor, principalmente por tres razones:

1.- En la actualidad casi el 90% de las solicitudes de patentes nacionales se tramitan por el procedimiento general de concesión que desaparece con la Nueva Ley, de este 10% residual de patentes que sí decidían voluntariamente someterse a examen (el procedimiento que establece como obligatorio la Nueva Ley), en torno al 60% provenía de universidades. Así estimamos que el ratio de utilización del procedimiento de examen sustantivo actual, sobre el total de solicitudes de patentes nacionales, ronda el 30% en universidades y sólo un 5% en el resto de solicitantes.

2.- En la actualidad son justo las patentes solicitadas por instituciones públicas las que presentan los mejores Informes de Estado de la Técnica.

3.- El aumento de los requisitos de novedad del modelo de utilidad, apenas si afectará a las universidades ya que, aunque en el año 2014 su cuota participación en solicitudes patentes nacionales rondaba el 20%, en modelos de utilidad es casi inexistente.

(1) Las universidades privadas, no exentas de tasas en la Antigua Ley, representan según datos de IUNE 2004 – 2013, una media de un 1,5% de las patentes presentadas por universidades españolas. Si bien hay que reconocer que la tendencia de esta cuota es creciente.
(2) Partiendo del ratio más reciente que publica la encuesta Red OTRI 2012 – 2013 que indica que “el importe pagado por las universidades por el portfolio de patentes fue de 2,4 M€ en 2012 y 2,1 M€ en 2013”
(3) http://www.clarkemodet.com/es/blog/2015/08/nueva-ley-de-patentes-en-espana-aumentara-su-coste.html#.VjNU3e41ipo
(4) Suponiendo un total de 605 nuevas patentes nacionales solicitadas por universidades públicas en 2014 según datos de la OEPM, que elevamos a 615 al estimar que el 1.5% de media son solicitadas por universidades no públicas.
(5) Debemos indicar que si hacemos esta simulación sobre las tasas vigentes a día de hoy, la de la antigua ley de patentes, supone un coste anual en torno a un 5%, este sobre coste que de por sí supone la nueva ley también lo hemos tenido en cuenta en el cálculo.
(6) Tomando datos de Red OTRI de 2009 a 2013, se solicitaron por parte de las universidades españolas una media de 222 patentes prioritarias en cotitularidad, a falta de más detalles hemos estimado que la mitad lo fueron con otras universidades públicas españolas, lo que representa una media de un 19% de las patentes solicitadas ese año.
(7) Tomando datos de Red OTRI de 2009 a 2013, se firmaron una media de 127 licencias de patentes anuales, lo que afectaría a una media de un 22% de las patentes solicitadas ese año.
(8) Estudio realizado sobre las patentes concedidas y solicitadas (4 años antes en los principales países Europeos y le EPO) siendo conscientes que algunos de ellos contemplan aún la vía de procedimiento general.
(9)Proporción de tiempo medio de una patente que indica la WIPO a nivel mundial con datos de 2014, Fuente: WIPO World Intellectual Property Indicators. Economics & Statistics Series (2014).
(10) http://www.clarkemodet.com/es/blog/2015/07/nueva-ley-de-patentes-en-espana-quien-gana-quien-pierde-el-foco-en-las-universidades.html#.VjNYiu41ipo