Se cumplen 5 años de la publicación de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. El 5 de julio de 2010 fue publicada la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP), la cual surge de la reforma Constitucional realizada al párrafo segundo del artículo 16, en el que se establece el derecho de toda persona a la protección de sus datos personales, al acceso, rectificación y cancelación de los mismos, así como a manifestar su oposición en los términos para ello establecidos.

Es así que, con la entrada en vigor de la LFPDPPP, se impuso a los particulares, personas físicas o morales privadas que lleven a cabo tratamiento de datos personales, una serie de reglas, requisitos, condiciones y obligaciones mínimas para asegurar el uso y protección adecuados de aquellos. Esto implica reconocer el derecho de los titulares sobre esos datos, a conocer y decidir el uso y divulgación de su información.

Vale la pena comentar que los sujetos obligados en esta LFPDPPP, son meramente personas (físicas o morales) de carácter privado, puesto que las personas (físicas o morales) de carácter público que manejen datos personales, están sujetas a lo establecido en Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

El desarrollo acelerado de la tecnología y su potencial para acumular y procesar la información fue y sigue siendo el motivo principal para querer regular este tema, puesto que la protección al derecho de la privacidad ya no resulta suficiente. Al respecto, México ha demostrado interés por mantenerse a la vanguardia en este tema.

A pesar de haber pasado 5 años de la publicación de la LFPDPPP, existe todavía una ardua tarea por parte de la autoridad, los defensores del Derecho y la comunidad en general, de difundir y generar interés en el público (titulares y sujetos obligados) sobre la importancia y cuidado de los datos personales.

Es necesario que estos sean vistos al nivel de un derecho humano fundamental, máxime en México donde se cuenta con lo necesario para divulgar esa protección y respeto, contando con una Ley y su Reglamento robustos, así como con un Instituto dotado de autonomía y capacidad de resolver y hacer cumplir sus resoluciones, como lo es el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).