Despedíamos la primavera con una nota de alarma en cuanto a los niveles de solicitudes de patentes en España y despedimos el verano sin cambios sustanciales en el horizonte, con datos actualizados a 31 de agosto de 2015 nunca en la historia de la “patente moderna en España [1]” se han solicitado menos patentes españolas per cápita.

En este periodo hemos recibido varias consultas y cometarios, algunos de los cuales intentaban explicar este dato y otras preguntaban sobre la localización geográfica del “problema”.

Sobre el primer tema hay una explicación muy tentadora que permitiría matizar los datos que hemos representado, y es que las solicitudes de patentes españolas caen porque los españoles prefieren obtener sus patentes prioritarias a través de otras figuras, principalmente patentes europeas y patentes PCT.

Analizando la solicitud de estas patentes por españoles como patentes prioritarias rápidamente este argumento queda descartado. En el caso de las patentes PCT en los 4 últimos años hemos visto que la solicitud de éstas por españoles como patentes prioritarias se ha mantenido en una cuota estable que ronda el 20% y en el caso de las patentes europeas es cierto de la cuota de patentes europeas solicitadas por españoles como patente prioritaria es cada año mayor, en concreto una media de un 2%, lo que supone un posible trasvase medio de 30 patentes españolas a europeas como figura prioritaria, algo que como mucho explicaría el 20% de este importante descenso del que venimos alertando.

Sobre el segundo tema, si analizamos geográficamente el origen de las caídas, Madrid y Cataluña nos permiten explicar sin muchas dificultades esta tendencia. Para ello basta con observar la evaluación interanual (Clarke, Modet & Cº INDEX) de las patentes españolas en las 4 principales regiones españolas (sólo ellas explican más del 60% de las patentes solicitadas en España) donde podemos apreciar cómo Andalucía se alza con un honroso segundo puesto nacional.

 [1] Desde la promulgación de la Ley de Patentes española de 1986, donde podemos decir que España se incorpora plenamente al “concierto internacional” en temas de patentes