Vía World International Property Organization

Tanto los productores de productos de calidad vinculada al origen (productos elaborados en una zona geográfica determinada) como los consumidores que buscan ese tipo de productos se verán beneficiados por la revisión reciente de un tratado internacional que protege la indicación del origen geográfico de productos como el café, el té, las frutas, el vino, el queso o los productos de alfarería, vidrio y textiles.

Pensemos por ejemplo en el café de Colombia, el té de Darjeeling, las naranjas de Florida, el champagne, el queso Gouda holandés, la cerámica azul de Jaipur o el Harris Tweed.  En los distintos países se utilizan fórmulas diversas para proteger esos productos de gran valor y calidad, ya sea por medio de sistemas sui géneris para proteger las denominaciones de origen o las indicaciones geográficas, o valiéndose del sistema de marcas y utilizando las marcas colectivas y las marcas de certificación (véase el recuadro).

Mediante el Acta de Ginebra del Arreglo de Lisboa relativo a las Denominaciones de Origen y las Indicaciones Geográficas, adoptada el 20 de mayo de 2015 en Ginebra, se moderniza y se actualiza el actual Sistema de Lisboa al permitirse el registro internacional de las indicaciones geográficas además del de las denominaciones de origen.  La posibilidad de registrar las indicaciones geográficas a nivel internacional abre una nueva vía para que los productores puedan proteger a nivel internacional las designaciones distintivas de sus productos.  En el Acta de Ginebra se da cabida también a las necesidades de los países que utilizan el sistema de marcas para proteger las indicaciones geográficas. 

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