La etapa de elaboración de una solicitud de patente es fundamental en el proceso de protección de una determinada propiedad industrial, ya que este documento debe comprender la descripción de la invención pretendida y el análisis de la concesión o no de la misma.

El documento de patente debe presentar una serie de requisitos, según lo previsto en la legislación vigente en la zona. El Artículo 24 de la Ley nº9279 / 96 - Ley de Propiedad Industrial (LPI) - prevé la suficiencia descriptiva como condición de patentabilidad, lo que significa que para que una solicitud sea concedida, en teoría es necesario que un experto en el asunto (en este caso, el examinador del Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual - INPI) entienda el concepto inventivo del texto elaborado y sea capaz de reproducir la invención sólo a través de su lectura.

 

En vista de este hecho, la descripción detallada de la invención es importante porque el examinador, por más que sea un experto del asunto, podrá no tener el mejor conocimiento de esta materia. En este sentido, cuanto más descrito y detallado esté la materia de la invención, mayores serán las posibilidades de que la solicitud sea aceptada.

 

Además, el texto preparado debe incluir todas las posibilidades necesarias pretendidas porque una vez definido el alcance de la invención y de las solicitudes presentadas, el mismo no se podrá cambiar - no está permitido la adición de materia en la solicitud a lo largo del proceso. Por lo tanto, un documento bien escrito debe presentar el objeto de protección descrito en detalle, así como sus posibilidades presentes y/o de futuras con el fin de cumplir con el requisito de suficiencia descriptiva y al mismo tiempo no restringir el alcance de la invención.

 

Proteger una propiedad industrial es tradicionalmente un proceso complejo y costoso. Considerando que el documento de patente es la base para todas las etapas y análisis posteriores y que, una vez depositado y empezado el proceso el contenido del mismo no puede ser modificado para ampliar la materia pretendida, la elaboración de la solicitud es un paso clave que afectará directamente el resultado del proceso.

 

Una solicitud mal escrita puede dar lugar a requerimientos técnicos, al aumento de los riesgos de litigio, de los retrasos en el plazo de la concesión, reducción y / o mala interpretación del alcance de la invención e incluso invalidar la solicitud. Por ello, el proceso puede volverse mucho más costoso y lento, además de poder portar prejuicio a las oportunidades de mercado de la invención pretendida.

 

En escala internacional, el costo se debe en gran medida a las traducciones, siendo esta etapa fundamental en el proceso. El error de traducción en el documento de patente, aunque sea una sola palabra, también puede provocar todas las consecuencias antes descritas. Una traducción de documentos de patentes cualificada requiere no solo conocimientos lingüísticos sino también específicos del área al cual se refiere la invención pretendida. Los equipos de traducción ideales deben ser compuestos de lingüistas nativos del país, científicos, ingenieros y expertos legales.

 

Comúnmente, las oficinas de propiedad industrial contratan traductores independientes y colaboran con otras oficinas especializadas en cada país de interés. Aunque los agentes locales poseen conocimientos sobre la lengua materna, la cultura del país y sus leyes, a menudo los traductores seleccionados no tienen suficiente conocimiento científico relevante para la traducción del documento de patente.

 

Además, varios traductores y / o agentes locales implicados en un mismo documento de patente que ha de aplicarse en diferentes países puede causar errores, no hay comunicación entre ellos y los inventores del documento en cuestión y, a menudo, incluso entre ellos mismos. Por lo tanto, un error encontrado y corregido por un agente en un país puede fácilmente no ser percibido como un error en otro lugar.

 

Así, el procedimiento ideal es utilizar un solo equipo de traducción que proporciona un procedimiento simplificado, con gestión centralizada de los proyectos, especialmente si el documento de patente trabajado será validado en varios países y en varios idiomas. Trabajar con un solo proveedor creará eficiencia y precisión en el proceso de traducción de los documentos de patentes, ya que permitirá la colaboración entre los traductores y agentes locales, y con el cliente.

 

Por lo tanto, para proteger una propiedad industrial de manera eficiente, reduciendo el tiempo de la concesión y los costos del proceso, ya sea nacional o internacional, es necesario prestar atención a las etapas cruciales de cada proceso, siendo estas la elaboración del documento de patente o la traducción del mismo respectivamente.