Hoy aún está en discusión qué aspecto pesa más a la hora de elegir un candidato; si son los rasgos emotivos, los estrictamente racionales, o una combinación de ambos los que, una vez en el cuarto oscuro, definen nuestro voto.

Pero una cosa es segura, y es que cuando de buscar información se trata –ya sea sobre un partido político, un candidato, la actividad de la militancia o la agenda de próximos eventos- recurrimos tarde o temprano a la web.