El año 2013 fue bastante agitado en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI), que es el organismo oficial brasileño responsable de conceder los registros de patentes, marcas, diseños industriales y programas de ordenador.

Durante este año se llevaron a cabo varios proyectos y acciones para aumentar la calidad y la agilidad de los servicios prestados por dicho organismo, así como para atacar a los pedidos de patentes pendientes (blacklogs), marcas y diseños industriales.

Entre algunos de los proyectos, destaca el Proyecto de Ley, que creó nuevas oportunidades por permitir a los examinadores de marcas y patentes ser contratados a través de licitaciones públicas.

La expectativa es que, con estas contrataciones, el INPI pueda acelerar sus servicios y alcanzar, a finales de 2014, los plazos de 18 meses para los exámenes de solicitud de patente, contando desde la fecha de aplicación, y de 12 meses para las solicitudes de registro de marcas.

En la actualidad el INPI ha alcanzado un promedio de 36 meses para examinar una solicitud de registro de marca, sin objeciones, y 8 años para examinar una solicitud de patente, en función de su objeto.

Otras acciones más importantes implementadas fueron la posibilidad de realizar depósito de solicitud de patentes por internet, el lanzamiento de nuevos sistemas de gestión interna y de depósitos de marca; la divulgación de las directrices de examen de patentes, los contratos de tecnología y el diseño industrial.

En cuanto al ámbito de las marcas, se implementó un nuevo sistema de gestión interno de los procedimientos y una nueva versión de la Revista de Propiedad Industrial.

La publicación semanal da RPI, órgano oficial del INPI contiene los pedidos de los procesos administrativos en materia de patentes, marcas, diseños industriales y programas de ordenador.

En la revista de propiedad Intelectual de marcas - hasta julio del 2013 - los procesos se publicaban en orden numérico ascendente y los despachos registrados formalmente en cada proceso eran identificados por códigos numéricos, como por ejemplo, el código 100.

Este representaba el rechazo de la solicitud de registro, mientras que el código 400 informaba de que el registro de la marca había sido concedido. Ahora, los procesos se publican por secciones de despacho, poniendo fin al sistema de códigos que ha perdurado por décadas.

No existe todavía manera de evaluar si las acciones y proyectos en curso resolvieron definitivamente la situación del INPI.

En paralelo a este esfuerzo, en 2013, el número de solicitudes de marcas presentadas aumentó de 150.107 en 2012 a 163.587, mientras que las aplicaciones de solicitudes de patentes presentadas en 2013, pasaron de 33.395 en el año anterior a 33.989.