Las universidades se enfrentan a una creciente demanda en su contribución hacia el desarrollo económico lo que ha conducido a una necesidad para crear sistemas que permitan la transferencia de conocimiento de la Universidad al mercado.

La creciente vinculación de la Universidad al mercado es el resultado de una evolución histórica de estas instituciones, que se inició con la expansión de la educación a la investigación y, finalmente, a la comercialización de sus resultados.

 

La Universidad no se encierra más sobre sí misma, abandonando el concepto de "Ivory Tower"; y esto se debe no sólo al reconocimiento creciente de la importancia de la investigación universitaria por las actividades innovadoras de la industria, sino también a los diversos cambios estructurales, tales como las limitaciones de presupuestos relacionados con financiación pública. 

 

Ahora estas instituciones de aprendizaje se han visto obligadas a adoptar una postura más “empresarial”, en la búsqueda de nuevas fuentes de inversión para sus actividades de investigación.  Se observa así una creciente participación de las Universidades en las actividades de transferencia de conocimiento mediante contratos de servicios, otorgamiento de licencias y creación de empresas de base tecnológica.

 

Para mejorar la cooperación en la relación Universidad-Empresa y regular sus procedimientos así como mejorar la calidad de la información y las tecnologías asociadas, es fundamental establecer políticas adecuadas de protección, gestión y comercialización de la Propiedad Intelectual.

 

Crear e implementar un Manual de Gestión de PI permite a la Universidad promover formas sostenibles de transferencia de conocimiento, con base a los resultados de sus actividades de I + D. 

 

Un manual adecuado tiene por objeto garantizar la protección apropiada de los resultados del conocimiento, que se produce en todo el ciclo de desarrollo de proyectos de investigación; y  definir los procedimientos de análisis adecuados, informando de los resultados de la investigación, de la documentación, información, asesoramiento y promoción.
 

Permite, además, la protección de la Universidad en su conjunto, preservando su capital intelectual (información técnica, resultados de proyectos, mejoras de equipo/procedimientos, etc.) en sus relaciones con terceros, a través de contratos, acuerdos y cláusulas específicas de PI.

 

Cuanto mayor sea el compromiso de la Universidad en la gestión del capital intelectual y el conocimiento de las actuales disposiciones jurídicas para garantizar su protección, mayor será su capacidad de crear un patrimonio sólido, fortaleciendo con ello su reputación y valor en el mercado.