En España se están dando importantes avances en los últimos meses en la implantación del Patent Box. Este incentivo, junto con una adecuada política de fiscalidad en I+D+i, puede reportar para las empresas un grado de financiación con fondos públicos cercana al 100% del coste de generación de su producto o servicio innovador.

Según un reciente estudio del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO), en España el 64% de las empresas opta por las deducciones fiscales para financiar sus actividades de I+D+i, y un 47% de las empresas asocia un incremento de la actividad innovadora gracias a la aplicación de este incentivo.

Sin embargo, la crisis económica ha motivado una disminución de las ayudas públicas directas, haciendo que las ayudas indirectas adquieran un enorme protagonismo. Entre las ayudas directas, destaca el incentivo a la explotación de activos intangibles conocido como “Patent Box”. 

 

Esta medida, que entró en vigor en España el 1 de enero de 2008, tiene como objeto fomentar la creación, protección y explotación de aquellos activos intangibles con potencial de comercialización para la empresa. En ella se contempla una minoración de la base imponible por el importe del 50% de los ingresos brutos derivados de la cesión de uso de determinados activos intangibles (patentes, Modelos, diseños, Know How…).

A pesar del elevado potencial de ahorro que supone, que puede alcanzar hasta 6 veces el coste de generación de los activos intangibles, su aplicación ha generado inicialmente importantes dudas de interpretación, ante la diversidad de la casuística empresarial existente en nuestro país, lo que ha hecho que pocas empresas se estén beneficiando de él en la actualidad. 

Se puede trazar un claro paralelismo entre la situación de este novedoso incentivo y la evolución que tuvo en el pasado el uso de las deducciones fiscales a la I+D+i. 

De las empresas que declaran realizar actividades de I+D+i y aplicar deducciones fiscales en España, sólo un 20% lo viene haciendo desde la aprobación de la normativa actual en 1995, mientras que un 36% lo hace desde más de 5 años, particularmente desde que apareció la certificación UNE 166001 en 2003 y se habilitaron los informes motivados para actividades de I+D+i en 2004. El 44% restante aplican las deducciones desde hace menos de 5 años, lo que refleja un incremento importante de la utilización del incentivo en los últimos años. 

Uno de los principales factores de este crecimiento se encuentra sin duda en la buena acogida del sistema de aplicación de las deducciones fiscales por parte de las empresas. 

La obtención del Informe Motivado, expedido por el Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) con carácter vinculante para la Administración Tributaria, da a las empresas seguridad jurídica en el momento de solicitar un incentivo fiscal para sus actividades de I+D+i.

 

Con respecto al incentivo “Patent Box”, un 88% de las empresas innovadoras españolas reclama la implantación de algún instrumento que aporte seguridad jurídica, tal y como ya sucede con el Informe Motivado en el ámbito de las deducciones fiscales. 

En la actualidad, todavía no existe una fecha definida por parte del MINECO o de la Administración Tributaria para la implantación de dicha medida.

Es preciso notar sin embargo que, en este sentido, se han promovido varias iniciativas desde el año 2010 que han experimentado cierta aceleración en los últimos meses. Entre ellas que cabe destacar dos:

  • La constitución de un grupo de trabajo en el MINECO para estudiar la adopción de medidas legislativas necesarias para regular un sistema a través del cual sea posible, la obtención de informes motivados que certifiquen la actividad innovadora de generación del intangible y la explotación del mismo.
  • La normalización del proceso de transferencia de tecnología, que ha dado lugar a la Norma UNE 166008 recientemente publicada y presentada por AENOR. La UNE 166008 proporciona un modelo para llevar a la práctica la transferencia de tecnología, describiendo cómo identificar o proteger los activos intangibles innovadores, determinar su valor razonable y formalizar el proceso de transmisión o licencia.