Los secretos empresariales pueden ser de diferente naturaleza: los secretos industriales y los secretos comerciales.

Los secretos industriales se refieren a “la naturaleza, características o finalidades de los productos o en los métodos o procesos de producción” (Art 260 Dec 486 CAN).  Se trata pues de información confidencial relacionada con el sector técnico de la empresa, es decir con la producción de bienes y prestación de servicios. 

Se pueden citar entre otros como secretos industriales los siguientes:

Procesos o métodos de fabricación, procesos químicos, fórmulas químicas, máquinas, dispositivos o partes de equipos desarrollados o modificados internamente, listas de ingredientes, técnicas de pruebas, las invenciones o descubrimientos.

El secreto industrial tiende a identificarse con el concepto de Know–How (conocimiento técnico con aplicación industrial). 

La legislación nacional e internacional contiene diferentes tipos de contratos relacionados con el Know-How como es el contrato de licencia de Know-How, cuyo objeto es la transmisión de conocimientos técnicos secretos. Contratos de asistencia técnica que comprenden además de la prestación de servicios tecnológicos, el adiestramiento para la aplicación de los conocimientos técnicos necesarios para la realización de las actividades objeto del contrato.  Contrato de consultoría (consulting engineering) en el que el consultor se compromete a suministrar estudios de carácter  técnico para los cuales ha utilizado ciertos conocimientos técnicos. 

El conocimiento empresarial es un bien jurídico de contenido económico que puede ser objeto en sí mismo de contratos generadores de ingresos. Por tanto, el conocimiento no es solo un instrumento para el desarrollo de las actividades industriales de una empresa sino también una fuente de riqueza independiente. 

Los secretos comerciales en cambio son aquellos relacionados con los medios o formas de distribución o comercialización de productos o servicios. 

Una buena producción sin una adecuada promoción o comercialización no tendría  sentido porque finalmente se trata de que la empresa venda sus productos generando ingresos y utilidades en forma sostenible. 

Se consideran como secreto empresarial  entre otros: listas de clientes (por excelencia el secreto más reconocido), listas de proveedores, estudios de mercadeo, listas de precios, informes de visitas a clientes, métodos de negocios, estructuras de salarios , plan de marketing, planes de negocios, campañas de publicidad. 

Existen secretos relacionados con aspectos temporales o estratégicos de las empresas que en sí no podrían ser objeto de negocio jurídico pero que su revelación  afectaría  directamente la competitividad de la empresa  tales como la fecha de lanzamiento de un nuevo producto, una operación  de fusión en negociación,  la situación financiera  de la empresa, condiciones de un contrato etc. Los efectos de la fuga de esta información implican que se les dé el mismo tratamiento jurídico de un secreto empresarial que pudiera ser susceptible de negociación. 

La mayoría de las empresas tienen ambos tipos de secretos: industriales y comerciales. No obstante existen empresas comercializadoras que solo manejan secretos de tipo comercial.