En Uruguay se encuentra uno de los mayores referentes para el comercio del Mercosur. El puerto de Montevideo, es un puerto natural, apto para naves de gran calado que funciona las 24 horas del día durante todo el año y cuenta con excelentes condiciones geográficas, y una superficie total de 110 hectáreas.

Debido a esto, se ha convertido en uno de los principales destinos de mercancias  en tránsito para la región, ayudado por la condición de ser un  "puerto libre", no existiendo límites temporales referentes al almacenaje de las mercancias, admitiéndose tareas de depósito, reenvasado, clasificado, agrupado, desagrupado, consolidación y fraccionamiento de mercadería, entre otras. 

Las mercancias en tránsito tienen una especial regulación en cuanto a los beneficios tributarios de los cuales gozan. En lo referente a las características de interés en materia marcaria se aplica la Ley uruguaya de Marcas No. 17.011.

Los containers donde se encuentran las mercancias en tránsito no deberían ser abiertos; sin embargo, las autoridades Aduaneras poseen la potestad de detener o abrir los mismos si existe la sospecha de que estos puedan contener productos falsificados. 

A tal fin, existe un Departamento de vigilancia Aduanero, con funcionarios que conforman un grupo especializado en detectar productos falsificados. 

La sospecha puede darse debido a varios factores, como ser: los productos parecen falsificados, el precio declarado es muy bajo en relación al tipo de productos que contienen, o la empresa de la cual provienen o a la cual están destinados se encuentra bajo investigación.

Cuando un contenedor con mercancia presuntamente falsificada es abierto, los funcionarios aduaneros contactan "ex officio" al Agente de la Propiedad Industrial que se ha declarado frente a Aduana como representante de la marca que ha sido presuntamente infringida. El Agente deberá concurrir a Aduana a verificar la autenticidad del producto.

Si efectivamente se está frente a la presencia de productos falsificados, el interesado podrá presentar la correspondiente denuncia al Juzgado Penal de Turno. 

Frente al Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal se tomarán las siguientes medidas: se ratificará la denuncia por escrito, existirá una audiencia de ratificación y ampliación, se citará a audiencia a los denunciados y a terceros involucrados y se solicitará un Informe Pericial proveniente de Policía Técnica. La Policía Técnica confirmará en su informe la falsedad o no de los productos.

Cuando los productos resulten ser falsos, se pedirá la autorización para su destrucción a la Fiscalía, exisitrá un decreto del Juez autorizando la misma así como procesando a los hallados responsables.

Si no se toman acciones, el contenedor seguirá su camino hacia el destino final.

De acuerdo a lo expuesto, y a pesar de que no exista un procedimiento previo al judicial que sea oficial, es de suma importancia tener las marcas vigiladas en Aduana, tener informados a los funcionarios de Aduana acerca de las caracterísiticas de los productos originales, los logos de las marcas y toda otra información que pueda ser útil a la hora de diferenciar un producto original de uno falsificado. 

De esta manera, es posible detener mercancia falsificada antes de que la misma llegue a su país de destino final, teniendo en cuenta que Uruguay es un país con suma importancia en materia de tránsito de mercancias, minimizando así los efectos negativos de la falsificación de marcas, así como los perjuicios que la misma acarrea a los legítimos titulares de las marcas como a los consumidores de estas.