Se hace necesario distinguir dos tipos de alimentos funcionales, aquellos que son resultado de la actividad de investigación científica y aquellos que naturalmente ofrecen determinados beneficios para la salud. Dependiendo de la situación concreta así se pueden utilizar diferentes modalidades de PI en su protección.

Hipócrates, conocido como el padre de la Medicina, proclamaba los alimentos como el mejor remedio. Pero sus afirmaciones iban más lejos, al decir que somos aquello que comemos.

El concepto “Alimento Funcional” fue introducido por la primera vez en 1989 en Japón, cuando los japoneses preconizaron la utilización de alimentos que, además de sus propiedades nutricionales, acarreaban beneficios para la salud.

Como cualquier área tecnológica reciente y con un importante crecimiento en el desarrollo de nuevos productos y soluciones para responder a las necesidades del mercado, el papel de la Propiedad Intelectual asume una particular relevancia, convirtiéndose en un punto crítico de la gestión del negocio, y el área de Alimentos Funcionales no es excepción.

La investigación en esta área es altamente competitiva, lo que conlleva una mayor protección de los resultados de investigación y desarrollos a través de la utilización de patentes. Entre el 25% y el 30% de las patentes en el sector alimenticio se encuentran relacionadas con Alimentos Funcionales lo que demuestra la relevancia de esta opción en esta área de negocio e investigación.

No obstante, se hace necesario distinguir dos tipos de alimentos funcionales, aquellos que son resultado de la actividad de investigación científica y aquellos que naturalmente ofrecen determinados beneficios para la salud. Dependiendo de la situación concreta así se pueden utilizar diferentes modalidades de PI en su protección.

La modalidad de PI más utilizada en el área de Alimentos Funcionales es la de Patentes de Invención, estando prácticamente siempre presente en el plano de protección utilizado. Sin embrago existen otras formas como las Variedades Vegetales, Derechos de Autor, Marcas y Signos Distintivos e incluso Denominación de Origen e Indicación Geográfica. Así, la combinación de modalidades de PII deberá ser decidida según la naturaleza del Alimento Funcional que se está desarrollando.