Todo proceso de transferencia de tecnología resulta complejo, pues en él confluyen factores y agentes de muy diversa índole.

Por ello, a fin de realizar un proceso de transferencia de tecnología eficiente y acorde con los objetivos de los participantes, éstos deberán abordarlo de una manera planificada y controlada.

A continuación se detallan las principales fases del proceso de transferencia de tecnología, resaltando los aspectos clave a considerar en cada una de ellas:

a) Análisis y valoraciones previas

Tecnología.- El propietario deberá estudiar, entre otros aspectos, la madurez de la tecnología, así como el grado de innovación, obsolescencia y competitividad de la misma. Es para ello esencial disponer de información sobre tecnologías competidoras, analizando las ventajas que presenta su desarrollo con respecto a otros, tanto desde un punto de vista funcional como de costes.

Por su parte, el adquirente deberá realizar igualmente un análisis de la tecnología objeto de transferencia, valorando, entre otros factores, el impacto de la misma en su organización, madurez, adaptabilidad del los componentes tecnológicos y tecnologías sustitutivas existentes.

Mercado. El propietario deberá conocer si existen clientes interesados en su tecnología, y si están dispuestos a asimilar el precio de la misma.

Asimismo, resulta conveniente analizar las tecnologías sustitutivas, su posición en el mercado y las características de las empresas titulares de las mismas, a fin de poder diseñar la estrategia de comercialización más efectiva para su producto.

El adquirente, por su lado, también deberá analizar los factores mencionados anteriormente a fin de determinar si la alternativa propuesta por el titular se adecua a sus necesidades y satisface positivamente sus expectativas de negocio.

Propiedad industrial e intelectual. El titular de la tecnología deberá determinar si ésta puede ser protegida en su totalidad o en parte a través de una o varias modalidades de propiedad industrial e intelectual, y si su protección aporta valor al receptor Igualmente, deberá valorar los países en los que la protección reportará beneficios para su comercialización.

Desde el punto de vista del receptor de la tecnología, será conveniente que se estudie el grado y cobertura de protección (modalidad, países, aplicaciones y extensión en el tiempo), así como la existencia de posibles litigios o gravámenes que puedan limitar las posibilidades de transferencia.

b) Búsqueda de colaboradores

El éxito de una operación de transferencia de tecnología radica en conseguir la mayor y más fuerte unión entre los objetivos de negocio y capacidades del transmitente y adquirente de la tecnología. Por ello, resulta muy importante seleccionar debidamente a los colaboradores, asegurando que poseen no sólo los recursos necesarios sino también objetivos y motivaciones compatibles.

c) Protección de la información que se intercambie

Con la finalidad de proteger la información confidencial que se intercambie en el proceso de búsqueda de socios o colaboradores, así como en la fase de negociación, resulta conveniente que se suscriban acuerdos de confidencialidad previos y se adopten las medidas técnicas necesarias para controlar la transmisión de este tipo de información.

d) Elegir la estructura básica del contrato de tecnología

Teniendo en cuenta la modalidad de la operación que se va a llevar a cabo (licencia, acuerdo de colaboración, joint-venture) se deberá determinar la estructura básica del contrato, estableciendo los aspectos claves del mismo.

Por ejemplo, los derechos que se licencian, exclusividad o no de la licencia, territorio, contraprestación, régimen de mejoras de la tecnología licenciada, legislación...

e) Identificar y resolver cuestiones jurídicas

Una de las pautas de oro en la negociación es alcanzar un acuerdo mutuamente beneficioso. Para ello, cada una de las partes deberá establecer el objetivo máximo y mínimo con respecto a cada una de las cuestiones del contrato.

f) Seguimiento y control

La parte que transmita la tecnología deberá controlar su uso, así como el cumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas en el acuerdo suscrito.

Es también importante que vigile la uniformidad en la explotación y la calidad, especialmente cuando la comercialización a través de un tercero se realiza mediante el uso de marcas de su propiedad.

Por su parte, el adquirente o receptor de la tecnología deberá verificar su efectiva transmisión, recibiendo todo el conocimiento necesario para la fabricación y comercialización de la tecnología, así como realizar el seguimiento de las estipulaciones del contrato.

Como recomendación final, destacar la necesidad de que todo el proceso de transferencia de tecnología sea abordado por un equipo multidisciplinar con un perfil técnico-jurídico.